EL PROYECTO
Ampliación de la EDAR de Villalonquéjar
EL PROYECTO
Ampliación y modernización de la EDAR
La Estación Depuradora de Aguas Residuales de Burgos entró en funcionamiento en febrero de 1984. Desde entonces, el crecimiento de la población atendida y la incorporación de nuevas áreas industriales provocaron un aumento progresivo del volumen y la carga contaminante de las aguas residuales tratadas.
La ampliación respondió también a la necesidad de adaptar la instalación a los requisitos establecidos por la normativa europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas, especialmente en lo relativo a la calidad del agua depurada y a la reducción de nutrientes.
El objetivo principal de la actuación fue garantizar la depuración de los vertidos generados en Burgos y su alfoz, produciendo un efluente de mayor calidad, apto para determinados usos posteriores y con una menor incidencia sobre el río Arlanzón.
Las obras permitieron ampliar la capacidad de tratamiento hasta un caudal medio diario de 156.000 metros cúbicos, equivalente a las aguas residuales generadas por una población superior al millón de habitantes equivalentes.
Nuevas líneas de tratamiento
En la línea de Villalonquéjar se construyó un nuevo sistema de pretratamiento, dimensionado para gestionar los caudales generados durante episodios de lluvia. También se adaptó el reactor biológico para mejorar la eliminación de nutrientes.
En la línea del colector general se amplió el pretratamiento, se cubrieron y desodorizaron los desarenadores y se adaptaron los antiguos decantadores secundarios para su utilización como decantadores primarios.
Además, en la margen izquierda del río Arlanzón se construyó una nueva línea de tratamiento biológico y decantación secundaria, diseñada para reducir nutrientes mediante procesos biológicos.
Gestión de lluvias y reutilización del agua
La ampliación incorporó un tratamiento específico para los excesos de caudal generados durante los episodios de lluvia. Este sistema físico-químico, formado por tres líneas con decantación lamelar, puede utilizarse también en tiempo seco como tratamiento terciario.
Se construyó además un tratamiento terciario para los efluentes de las líneas del colector general y de Villalonquéjar. El proceso incorpora ozonización, filtración y desinfección, permitiendo reutilizar parte del agua depurada para los servicios internos de la instalación.
Tratamiento de fangos y producción energética
La línea de fangos se modernizó mediante la incorporación de un proceso de hidrólisis térmica previo a la digestión anaerobia. Este sistema mejora la higienización de los fangos, reduce su volumen y aumenta la producción de biogás.
También se construyó un cuarto digestor anaerobio, un nuevo edificio de deshidratación y nuevos silos para el almacenamiento de los fangos.
El biogás generado se aprovecha para producir energía destinada al autoconsumo de la depuradora. Para ello, se instalaron tres nuevos motogeneradores y se amplió la capacidad de almacenamiento mediante un cuarto gasómetro.
Control y actuaciones complementarias
Las nuevas instalaciones y equipos se integraron en un sistema centralizado de control que permite monitorizar los procesos en tiempo real y optimizar el funcionamiento de la depuradora.
La actuación se completó con la conexión de la línea de fangos, el acondicionamiento de las riberas de los ríos Arlanzón y Ubierna y la construcción de un nuevo acceso directo desde la carretera BU-600. Este acceso evita que el tráfico asociado a la explotación de la planta tenga que atravesar la localidad de Villalonquéjar.
En conjunto, la ampliación de la EDAR ha permitido aumentar su capacidad, mejorar la calidad del agua tratada, reducir el impacto ambiental de los vertidos y avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible del saneamiento de Burgos.








